Llamamiento n°259 Mayo 2003
Burkina Faso, como numerosos países endeudados se encuentra sometido a las exigencias de las Instituciones Financieras Internacionales (Banca Mundial y Fondo Monetario Internacional). En un país donde más de tres cuartos de la población no sabe leer, el acceso a la atención médica y a la educación (1) aparece cada vez más puesto en tela de juicio. Al mismo tiempo, sectores esenciales de la economía, hasta la fecha controlados por el Estado, pasan a manos del sector privado. Por ejemplo actualmente sobre la producción del algodón pesa una verdadera amenaza (2). Esta amenaza ya se ha transformado en una realidad en lo que respecta la producción de caña de azúcar. Los obreros de este sector pagan las consecuencias. En cuanto la empresa fue privatizada, los sindicalistas más activos fueron despedidos ignorando las normas del derecho laboral.
La Sociedad Azucarera de la Comoé fue instalada en Banfora, capital de la provincia de la Comoé, la región de las cascadas de Burkina Faso. La sociedad azucarera, segundo empleador del país, luego del Estado, da trabajo a 1.218 asalariados permanentes a los cuales se agregan alrededor de 400 temporeros y 3 à 5000 jornaleros. Para producir la caña de azúcar, la empresa, de las 10 000 hectáreas que posee explota 4.000. Antes de su privatización en 1998, el Estado burkinabés poseía 85% de las partes de la sociedad. Hoy día qua ha sido adquirida por el grupo IPS, filial del grupo AGAKAN, la empresa azucarera aplica fielmente las reglas de la economía liberal.
Desde el comienzo, las proposiciones de acquisición por parte de la Sociedad Nacional SOSUCO por el groupe IPS contemplaban un cierto número de despidos. Gracias a la movilización de los asalariados y diferentes sindicatos presentes en la empresa, esta primera oferta fue rechazada. La segunda oferta tomó esto en consideración y garantizó teóricamente el mantenimiento del conjunto del efectivo.
La Agencia Ernst and Young, encargada de realizar una auditoría de la antigua sociedad nacional, concluyó que su situación financiera era sana. Sin embargo, constatando una fuerte tradición sindical, preconizó un cambio de política destinado a impulsar un nuevo espíritu de empresa. El director recientemente designado se declaró "secretario general" de todos los sindicatos del establecimiento. Anunció el fin del sindicalismo de reivindicación reemplazándolo por el sindicalismo de participación. Desde entonces, las infracciones al código laboral del Estado de Burkina Faso y al reglamento interno de la socidad azucarera se multiplicaron. Los trabajadores fueron despedidos sin tener en cuenta ningún procedimiento legal.
Privatización y represión
El 20 de octubre, enseguida, el 18 de diciembre de 1998, los delegados del personal enviaron a la dirección general una carta de reivindicación. Estas dos correspondencias quedaron sin respuesta. Para obligar a la dirección a salir de su mutismo, el 15 de julio de 1999, los trabajadores organizaron una manifestación delante de la fábrica. Al día siguiente desde las 6 de la mañana, ésta fue ocupada por las fuerzas del orden y a 8 responsables de los diferentes sindicatos(3) se les notificó su despido por intermedio de un ujier. Desde esa fecha, ninguna reunión sindical es autorizada en el recinto del establecimiento y se inicia una larga batalle juridica.
Los obreros despedidos solicitan primeramente la intervención del servicio local de la inspección del trabajo. Este servicio considera que tienen razón y exige su reintegración. Para evitar la aplicación de esta decisión, el 13 de agosto de 1999, el empleador transforma el despido en suspensión de trabajo provisoria y formula paralelamente un recurso en contra de esta resolución ante del Ministro del Trabajo que concede razón al inspector de Banfora.
Desde el 18 de agosto de 1999 la Confederación Internacional de Sindicatos Libres manifiesta su indignación frente a los actos en contra de los sindicalistas y asalariados de la SOSUCO y demanda al Presidente de la República de Burkina la pura y simple anulación de las medidas disciplinarias.
El tiempo juega en contra del derecho
Convencido que el tiempo juega en su favor, el empleador apela ante el Tribunal administrativo que deniega su apelación. Utiliza entonces el último argumente jurídico que le queda y deposita un recurso ante la Corte de Casación. Esta jurisdicción suprema pronuncia habitualmente sus decisiones a más tardar tres meses después de haber sido solicitada. Hace ahora más de 2 años que el expediente se encuentra en espera, 4 años después de los hechos.
Frente a este grave atentado contra el derecho sindical, el gobierno burkinabés ha sido interpelado en varias oportunidades tanto por los equipos locales como nacionales. En sus plataformas reivindicativas, en manifestaciones nacionales, el conjunto de las centrales sindicales de Burkina demanda regularmente una tramitación diligente de los expedientes de conflictos laborales en curso, y muy particularmente del de Banfora.
La CGT - B prosigue su acción y conjuntamente con otras organizaciones sindicales, emprende nuevas iniciativas ante el gobierno para que este expediente no sea enterrado, ya que los militantes sindicales que esperan esta decisión han sufrido demasiado. Ninguno de ellos ha podido encontrar un empleo. Es urgente que los trámites jurídicos iniciados logren una solución.
(1) Burkina :¡ esto es demasido! llamado n°229 del 21 de diciembre 2000
(2) África del Oeste : salvemos el algodón llamado 243 del 18 de enero 2001
(3) Varios sindicatos están representados en la SOSUCO : CGT-B, l’ONSL, la CSB, l’USTB. La CGT-B es mayoritaria, como en numerosas enpresas de la región. En el momento de la privatización, el conjunto de los diferentes sindicatos se reagruparon en un colectivo para defender mejor los intereses del personal.
Sindicatos y movimiento ciudadano en Burkina Faso
De los 12 millones de habitantes de Burkina Faso, únicamente 250.000 son asalariados.
Sin embargo los sindicatos y principalmente la CGT-B siempre han jugado un papel de primera plana en el fortalecimiento de un espíritu ciudadano independiente de los poderes políticos.
Entre la CGT-B, el Movimiento Burkinabés de Drechos Humanos y de los Pueblos (Mouvement Burkinabè des Droits de l’Homme et des Peuples), y la Asociación Nacional de Estudiantes (l’Association Nationale des Etudiants) de Burkina, existen vínculos muy estrechos en el marco de la lucha contra impunidad y por la mejoría de las condiciones de vida en el país.
Pero, ya no se cuentan las mutaciones arbitrarias, las sanciones disciplinarias en contra de los militantes de estas organizaciones.
Ampliar la cooperación entre sindicatos y asociaciones
Una delegación común Unión Regional CFDT (Bretaña Union Régionale Bretagne CFDT) y Pueblos Solidarios (Peuples Solidaires) asistió en febrero 2003 al encuentro de organizaciones de defensa de derechos económicos y sociales.
Una delegación de militantes burkinabeses vendrá Francia en el otoño próximo para formalizar las relaciones de colaboración que se desarrollan en estos intercambios.
Para saber más sobre el comercio internacional del azúcar
www.sucre-ethique.org
Escribir
Señor Badini BOUREIMA
Ministro de Justicia
01 BP 526
Ouagadougou 01
BURKINAFASO
Señor Ministro,
He sido informado(a) por la Red Solidaridad (Réseau Solidarité) (10, quai de Richemont - 35000 Rennes - France) del retardo inhabitual e importante tomado por la Corte de Casación en Burkina Faso para remitir su decisión sobre la ruptura de los contratos de trabajo de sindicalistas de la SOSUCO el día 16 de julio de 1999. Estos despidos fueron anulados por el inspector del trabajo, decisión confirmada por el Ministro del Trabajo. Estos despidos se encuentran sujetos a un recurso ante la alta jurisdicción que ha tomado a cargo este expediente desde hace más de dos años. Es sabido que habitualmente estas decisiones son tomadas en el plazo máximo de 2 a 3 meses, es bastante sorprendente que este importante problema que afecta la protección del derecho sindical permanezca así sin respuesta.
Le solicito asumir su responsabilidad para que el funcionamiento de esta jurisdicción permita que se haga respetar el estado de derecho, en particular en lo que se refiere a las libertades fundamentales de los trabajadores.
En la espera de su pronta intervención lo saludo muy respetuosamente.