Llamamiento n°250 junio 2002
Desde hace varios meses, Batay Ouvriyé alertaba a las autoridades haitianas. Las tensiones eran tan grandes en la plantación de naranjas amargas Guacimal que corrían peligro de llegar a violencias. La última movilización de los obreros-campesinos para el derecho de explotar las tierras se volvió en un drama. Dos campesinos de San Miguel, que habían venido para mostrar solidaridad con sus amigos de San Raphael, fueron matados, macheteados. Varios manifestantes fueron interpelados ; todavía son detenidos en Puerto Príncipe sin ninguna prueba contra ellos. Dos periodistas, testigos de los acontecimientos, también fueron detenidos, heridos y encarcelados durante varios días. En el mismo tiempo, no fueron hostigados los matadores de los dos campesinos y los comanditarios. El Presidente Aristide debe absolutamente intervenir para esclarecer ese asunto y poner fin a la impunidad y el caos que hoy reina en Haiti.
Desde el lanzamiento de las actividades de la plantación Guacimal [1], hace más de un medio siglo, los campesinos suelen cultivar las tierras durante la intertemporada para comer. Sin embargo esa costumbre está cuestionada por los dirigentes actuales de la plantación.
El 27 de mayo de 2002, una delegación de campesinos entonces se dirige hacia la plantación para preparar las parcelas. A causa de la lluvia, es urgente empezar la sementara. Una reunión está prevista en el sitio con más o menos 200 campesinos para proceder al compartido del espacio que hay que explotar. Unos representantes de Batay Ouvriyè, originarios de St Michel de l’Attalaye y de Cabo Haitiano [2], se reúnen con los campesinos de San Raphael para sostener las reivindicaciones. Dos periodistas acompañan a los campesinos : Darwin St Julien de Haïti Progrès y Allan Deshommes de Radio Atlantique.
La movilización se vuelve en un drama
Cuando llegan en el sitio, los campesinos, sindicalistas y periodistas son súbitamente atacados por hombres armados. Los agresores son elegidos locales, hombres de mano de un gran terrateniente y de guardas de la plantación. Una parte del grupo se defiende con lo que tiene a mano, la otra parte huye. Varias personas son heridas de gravedad. Dos personas viejas, de San Miguel de l’Attalaye, se tapan en una casita. Los agresores les encontran, les matan con machetes y les decapitan. Los cuerpos son transportados hacia la plantación y tirados en un hoyo (sin duda para dar crédito a la idea que ellos fueron sorprendidos en la plantación robando sobre las tierras).
La policía llega en el sitio más tarde para arrestar varios manifestantes y los dos periodistas. El alcalde de San Raphael les califica de " terroristas". Sin embargo, no se lleva ninguna acusación legal contra ellos.
El 29 de mayo, la policía nacional envia un helicóptero para llevar a los detenidos. Primero, las autoridades de San Raphael negan dejarlos irse. Sin embargo son transportados y encarcelados en el Penintenciaria Nacional de Puerto Príncipe. Durante varios días, el destino de los periodistas preocupa toda la prensa haitiana y las organizaciones internacionales : uno de los periodistas corre peligro de perder un ojo si no es correctamente curado, y el otro padece de desvanecimientos (provocados por traumatismos craneanos).
Por fin, el 8 de junio, los periodistas son libertados, pero 7 hombres y 2 mujeres todavía son detenidos illegalmente. El 13 de junio, más de 40 organizaciones haitianas firman un texto común pediendo la liberación de las personas encarceladas y la creación de una comisión mixta y independante para investigar sobre los acontecimientos sanglantes del 27 de mayo de 2002.
Ya no va nada en la plantación
Las tensiones aumentan en San Raphael desde la creación oficial de un sindicato en septiembre del 2000. En marzo de 2001, el sindicato recibe por fin su reconocimiento oficial por parte del Ministerio del Trabajo, pero las negociaciones con los dirigentes de la plantación no progresan.
Unas campañas internacionales se desarrollan para sostener las reivindicaciones del sindicato. Dos veces, el 23 de octubre del 2000 y el 20 de diciembre de 2001, Réseau-Solidarité se moviliza y interpela a la sociedad Cointreau (sociedad que recibe la producción de la plantación). Después de haber afirmado su voluntad de "respetar los principios humanos fundamentales", la sociedad anuncia su retirada de la plantación. Se descarga de sus responsibilidades y renuncia al sostenimiento de un proceso de negociación, como podría hacerlo. Eso es un golpe duro para Batay Ouvriyé que había encontrado a los representantes de Cointreau en Paris para hacer progresar este caso.
Reina una atmósfera de violencia en San Raphael. Desde el mes de julio de 2001, Batay Ouvriyé escribe al Ministro de Trabajo y el Ministro de Justicia de Haiti. El sindicato avisa las autoridades y les pide que intervengan para "anticipar un baño de sangre". En marzo de 2002, son arrancados arboles de la plantación. Es acusado el sindicato, son cuestionados los responsables [3]. En el mes de abril de 2002, el cura de San Raphael (encargado del control de las tierras por los propietarios de la plantación) organiza varias reuniones. Anuncia que los trabajadores veteranos de la plantación ya no tendrán el derecho de cultivar las tierras o de ser los próximos obreros de la cosecha futura de naranjas amargas.
En el mes de mayo, los campesinos deciden organizar una marcha hacia la plantación. Pero en el sitio, un comité de acogida les espera y la manifestación se vuelve en un drama.
Numerosas organizaciones de defensa de los Derechos Humanos ya están preocupadas por la manera por la cual se desarrollaron los acontecimientos, por las circumstancias de la muerte de las dos victimas, y por el destino reservado a las personas que todavía están encarceladas en la prisión de Puerto Príncipe (ver cuadro).
Una movilización indispensable
Por el momento, no hay pruebas contra los militantes encarcelados ; los asesinos de las dos personas de San Miguel son libres y no fue lanzada una investigación para encontrarlos.
Desde varios años, Réseau-Solidarité sigue los acontecimientos de la plantación Guacimal y los esfuerzos de Batay Ouvriyé para encontrar una solución y evitar los enfrentamientos sanglantes. En este caso, todos nuestros contactos se descargaron de sus responsabilidades. Entonces ahora dirigimonos a la más alta de las autoridades del Estado haitiano para obtener respuestas a las preguntas pendientes.
PARA SABER MÁS
Reacciones después de los acontecimientos de San Raphael
La Plataforma de Organizaciones Haitianas de Derechos Humanos (POHDH) y la Plataforma Haitiana para el desarrollo Alternativo (PAPDA) pidieron el 4 de junio la creación de una Comisión de investigación independante para aclarecer los acontecimientos.
"Se debe aclarecer las razones de las detenciones y la situación de los periodistas debe ser regularizada como muy pronto", Robert Ménard dijo (Secretario General de la organización internacional de defensa de los periodistas, Reporters Sans Frontières).
Estos nuevos actos arbitrarios fortalecen "la inquietud y la indignación de los ciudadanos frente a los abusos de las autoridades de este país, que no parece entender las protestas y las relaciones de las organizaciones de los derechos humanos, nacionales e internacionales "; escrito en un comunicado el Centro Ecuménico de los Derechos Humanos (COEDH).
La Coalición Nacional para los Derechos de los Haitianos (NCHR) revela que fueron vanos los intentos para visitar a los prisioneros.
Ecrivez !
M. Jean Bertrand Aristide
Presidente
Palais National
PUERTO PRINCIPE - HAiTI
Fax : 00 509 228 23 19
Courrier : palaisnational_jp@yahoo.com
Texto propuesto (sugerimos este texto a título indicativo, podeís adaptarlo a vuestro propio estilo)
Señor Presidente,
Me enteré mediante Réseau Solidarité (10, quai de Richemont 35000 RENNES - France) de los graves acontecimientos que tuvieron lugar en San Raphael durante los cuales dos personas fueron asesinadas.
Hoy, 7 hombres y 2 mujeres están encarcelados en la Penintenciaria Nacional y en el Fuerte Nacional de Puerto Príncipe sin ninguna prueba contra ellos. En el mismo tiempo, todavía son libres los responsables de los asesinatos del 27 de mayo.
Le pido instantemente que :
liberte inmediatamente las personas detenidas arbitrariamente.
designe una comisión de investigación independante que aclarecería los acontecimientos del 27 de mayo y las condiciones en las cuales tuvieron lugar las interpelaciones y los encarcelamientos de las personas detenidas.
busque activamente a los asesinos de las victimas y los comanditarios para llevarlos a los tribunales.
(firma)
También podéis escribir a la Embajada de Haiti en Francia (franquear con 0,46 € - 4,90 FF)
Ambassade d’Haïti
10 rue Théodule Ribot
75017 PARIS
Fax : 01 42 27 02 05
Yannick Etienne, que había representado Batay Ouvriyé en el Forum de Réseau-Solidarité, subrayó que sigue la represión en San Raphael. Fueron quemadas unas casas, fueron amenazados de nuevo unos militantes...
Yannick llamónos porque necesita ayuda. El equipo ejecutivo de Réseau-Solidarité decidió excepcionalmente pagarle la suma de 1500 €. También podéis hacerlo si lo deseaís.
Para seguir la situación en las plantaciones : www.ifrance.com/syndicats-bo-haiti
[1] Ver los llamamientos 228 (Haiti : Cointreau Amargo, 23 de octubre del 2000) y 242 (Haiti : Cointreau todavía amargo, 20 de diciembre de 2001)
[2] Unos representantes de Réseau-Solidarité fueron en Cabo y en San Miguel para encontrar a Batay Ouvriyé en julio de 1999.
[3] En mayo de 2002, el propietario de la plantación reconoce que el sindicato no es responsable de los naranjos arrancados.