La denominación refleja una realidad fundamental. El trabajo de la red y su eficacia se basan en una interconnexión cuyas ramificaciones no paran de multiplicarse. No hay corresponsales especiales para recolectar la información, tampoco hay misiones de investigación para verificarla, sino un conjunto de organizaciones, de grupos, de "personas enlaces" que, por el mundo, constituyen otros tantos "nudos" relacionales que a su vez tienen comunicación con otros.
De hecho, Réseau-Solidarité se asocia a veces con una organización europea o norteamericana por un problema específico (por ejemplo : a propósito de los derechos sindicales en Guatemala, Réseau-Solidarité colabora con una organización de Chicago). Réseau-Solidarité se comunica también como parte de su trabajo con asociados "directos" como el comité Río-María, el Movimiento de los Sin Tierra (Brasil), el sindicato del azúcar Preda (Filipinas), etc...
Fue el impacto de una presión internacional lo que permitió al ministro de Salud de Bangladesh reducir el número de medicinas autorizadas en el país a pesar de las presiones contrarias de las multinacionales farmaceúticas (1982). Fue la determinación de las ONG’s la que indujo al Parlamento Europeo a que votara una directiva que atañiera a la comercialización de los alimentos para los niños de pecho (1985), que hiciera moverse el Banco Mundial (1987 y 1993), etc...
A veces esas coordinaciones son puntuales y estructuradas para enfrentarse a un problema preciso : la acción de Coca-Cola en Guatemala de 1984 a 1985, la coordinación Narmada en India entre 1987 y 1993 y desde hace poco la Clean Clothes Campaign (Campaña para la ropa limpia) con su sede en Amsterdam o la campaña nacional del colectivo "De l’éthique sur l’étiquette" (Campaña contra la explotación de los niños, la esclavitud, la represión antisindical en muchos países en el mundo).


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