Llamado n° 309 (del 15 de septiembre al 15 de octubre 2007)
Por fin lo ha hecho: Toyota, el gigante del automóvil japonés, se ha convertido este año en el número uno mundial. Con el lanzamiento del primer coche hibrido, un coche menos contaminante - que funciona alternativamente con gasolina y electricidad - fabricado en gran serie, Toyota se ofrece una imagen de marca “ecolo” y seduce a los consumidores del mundo entero. El constructor japonés está logrando uno de los más bellos éxitos industriales de todos los tiempos. Su secreto, un sistema de producción de una temible eficacia, que se basa en una idea: el " Toyota way ", cuyo kaizen consiste en la voluntad que deben tener los asalariados para hacer cada vez más economías... ¿Pero a qué precio? En Filipinas, por ejemplo, los obreros tratan también de hacer valer mayormente sus derechos, en particular gracias a su actividad sindical. Sin embargo, son victimas de despidos injustos, de intimidaciones y de una terrible obstinación por parte de su dirigencia. Dos campañas internacionales, una decisión de la Corte Suprema filipina y cuatro recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo no han sido suficientes para doblegar al gigante del automóvil que se niega aun a ceder a las demandas legitimas de sus obreros.
Es en 1988 que Toyota instala su primera unidad de producción en Filipinas. Desde el comienzo, la empresa ignora los derechos de sus asalariados y en particular su libertad de asociación y negociación colectiva [1], derechos fundamentales indispensables para mejorar sus condiciones de trabajo y garantizar el respeto del derecho laboral. Cuando, 10 años más tarde, los obreros deciden formar un sindicato independiente, Toyota Motors Philippines Corporation Workers Association (TMPCWA), la empresa, se niega categóricamente a reconocerlo.
Seis largos años de lucha por los sindicalistas injustamente despedidos
Para hacer escuchar su voz y forzado a presentar un recurso ante el Ministerio del Trabajo y Empleo filipino, el sindicato logra en 1999 que se efectué una elección de "certificación" luego de la cual obtiene la mayoría de los votos. Negándose obstinadamente a reconocer los resultados de estas elecciones, la gerencia de Toyota intenta por todos los medios de cuestionar su validez. La confirmación reafirmada por el mediador de la Oficina de Relaciones Laborales filipina y por el Ministerio del Trabajo y Empleo no dará resultados. Toyota rechaza toda discusión con el sindicato legalmente elegido cuando éste le somete una primera proposición de negociación colectiva.
Para protestar contra la mala fe de la empresa y su actitud claramente antisindical, el TMPCWA organiza en febrero 2001 una serie de protestas pacificas ante el ministerio. Pero en lugar de responder a las demandas de los manifestantes, ¡Toyota decide despedirlos! En todo, son 233 sindicalistas que se encuentran en la calle por haber querido hacer respetar sus derechos [2]
Complicidad de las autoridades y tentativas de intimidación
Con el fin de apoyar a sus colegas injustamente privados de ingresos, los obreros algunos días después organizan un piquete de huelga ante los dos sitios de producción de Toyota en Filipinas y reclaman su reintegración inmediata. Pero contando con el apoyo de su sede central en Japón, y el de otras multinacionales japonesas implantadas en Filipinas que amenazan con abandonar el país si sus intereses se ven amenazados, Toyota obtiene la intervención de la policía que actuando concertadamente con guardias privados, dispersa violentamente a los manifestantes y confisca sus bienes.
En los días que siguen, es el propio Ministerio del Trabajo que cede ante las presiones de las multinacionales y ordena la vuelta al trabajo de los huelguistas de Toyota. Declarando ilegales las manifestaciones de febrero 2001, la Comisión Nacional de Relaciones Laborales legitima también los despidos. La dirección se aprovecha de esto y ataca ante la justicia a 18 responsables sindicales, acusándoles de brutalidad en contra de los obreros que querían romper la huelga...
En septiembre 2003, la Corte Suprema estima sin embargo que la huelga de febrero 2001 era bien legal. Y entre 2001 y 2006, el Comité de la libertad sindical de la OIT emitió no menos de cuatro recomendaciones invitando al Estado filipino a hacer respetar los derechos del TMPCWA. Pero Toyota, visiblemente sostenida por el Ministerio de Trabajo, parece permanecer sorda ante las demandas de los trabajadores.
En febrero 2006, con el fin de esquivar a TMPCWA, Toyota intenta asentar la legitimidad de otro sindicato, el TMPCLO, creado bajo su instigación: Violando la ley, se organiza una nueva elección, pero a pesar de la propaganda instalada y los intentos de intimidación de la dirección, este sindicato "de la casa" no obtiene la mayoría requerida. La irregularidad evidente del procedimiento no impide a la dirección de Toyota firmar con el TMPCLO un convenio de negociación colectiva, que será incluso validado por el Ministerio del Trabajo. El sindicato independiente de Toyota continua poniendo en duda la legalidad de este convenio, pero sus miembros siguen siendo victimas de acoso, discriminación y otros intentos de intimidación efectuadas por la dirección y su sindicato para disuadir a los afiliados del TMPCWA de proseguir su lucha.
Pueblos Solidarios (Peuples Solidaires) apoya al TMPCWA desde hace varios años, y ya ha lanzado dos llamados a Toyota, uno en 2004 y otro en 2006. Por este tercer llamado, le pedimos interpelar a la dirección de Toyota, con el fin de informarle que no puede continuar violando las libertades fundamentales de sus obreros en toda impunidad.
PARA MAYOR INFORMACION:
Campaña internacional 2007 de solidaridad con los obreros filipinos de Toyota:
La lucha de los obreros filipinos de Toyota y del sindicato independiente TMPCWA es sostenida desde hace varios años por numerosas organizaciones a través del mundo, en particular la Federación Internacional de las organizaciones de trabajadores de la metalurgia (FIOM), sindicatos japoneses que ayudan al TMPCWA a hacer conocer su lucha internacionalmente, etc. En enero 2006 incluso fue creado el "ZEN-TO-UNION", un nuevo sindicato que llama a la unificación de todos los obreros de Toyota en el mundo. Este año, el TMPCWA decidió lanzar una nueva campaña internacional con el apoyo de sus socios.
Todas las informaciones sobre la campaña 2007:
- Sitio del TMPCWA: www.tmpcwa.org
- Sitio de la Federación internacional de las organizaciones de trabajadores de la metalurgia (FIOM): www.imfmetal.org
Los Llamados de Pueblos Solidarios (Peuples Solidaires)
En marzo 2004, lanzábamos un primer llamado: "Filipinas, Diálogo en pana en Toyota" (Llamado n° 269), y en marzo 2006, repetíamos nuestro llamado a la solidaridad con el llamado " Filipinas, Toyota toma un mal camino" (Llamado n°292).
¡ESCRIBAN!
Por carta: Corten el modelo adjunto o cópienlo adaptándolo a su estilo. Envíenlo a su destinatario (dirección al verso), sin olvidar de inscribir sus datos y firmar.
__ Cupón socio: para que TMPCWA tenga una idea concreta de los apoyos con los cuales puede contar ¡envíele su cupón!
_ E-mail: katsuaki.watanabe@mail.toyota.co.jp - Cc: tmpcwa1998@yahoo.com
Plazo de reacción: a recepción, y hasta el 15 de octubre de 2007.
CARTA DE PROTESTA
Mr. Katsuaki Watanabe, President
Toyota Motor Corporation
1 Toyota - Cho, Toyota City
Alchi Prefecture 471-8571
JAPAN
Dear Sir,
I have been informed by Peuples Solidaires of the situation at the Toyota Philippines factories. In this country, Toyota has been violating trade union rights since 1999 and refuses collective bargaining with the independent trade union Toyota Motor Philippines Corporation Workers Association (TMPCWA).
I strongly protest against this attitude and call on you to :
reinstate the 233 illegaly dismissed workers, members of TMPCWA ;
withdraw the fabricated criminal charges against 18 union members and officers of TMPCWA.
recognize the TMPCWA union;
start collective bargaining negotiation with the TMPCWA
Yours sincerely,
MESSAGE DE SOUTIEN AU TMPCWA
Ed Cubelo, President
TMPCWA
1482 Elephant Street, Armor Vill.
Barangay Post Proper, Southside
Makati City
PHILIPPINES
Dear friends of TMPCWA,
I have been informed by Peuples Solidaires of the illegal dismissal of 233 Toyota workers, members of TMPCWA, the criminal charges against 18 union members of TMPCWA and the violation by Toyota management of your trade union rights and your right of collective bargaining.
I support your action and sent a letter to the Toyota Philippines Corporation in Japan requesting that he takes immediate action to implement your demands.
With warm regards,
TRADUCCIONES
Traducción de la carta de protesta:
Estimado Señor:
Me he enterado por Pueblos Solidarios (Peuples Solidaires) de la situación en las fábricas de Toyota en Filipinas. En este país, Toyota desde 1999, viola los derechos sindicales de sus empleados y se niega a negociar colectivamente con el sindicato independiente Toyota Motor Philippines Corporation Workers Association (TMPCWA).
Protesto vigorosamente contra esta actitud y le exhorto a:
reintegrar a los 233 trabajadores miembros del TMPCWA despedidos ilegalmente;
retirar las querellas penales que pesan sobre 18 miembros y responsables del TMPCWA;
reconocer al sindicato TMPCWA;
entablar negociaciones colectivas con el TMPCWA.
Le saluda atentamente
Traducción del mensaje de apoyo al TMPCWA:
Estimados amigos del TMPCWA:
Me he enterado por Pueblos Solidarios (Peuples Solidaires) del despido injusto de 233 obreros miembros del TMPCWA por Toyota en Filipinas y de la violación por la dirección de Toyota de vuestros derechos sindicales y de negociación colectiva.
Apoyo vuestra acción y he enviado una carta al presidente de Toyota en Japón, exhortándole a responder inmediatamente a vuestras demandas.
Saludos muy cordiales


309 - FILIPINAS - TOYOTA: UN SAGRADO A DOS VELOCIDADES